Argentina y España se verán las caras en una final mundialista en Nueva Jersey tras cancelarse la Finalissima

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Argentina y España se verán las caras en una final mundialista en Nueva Jersey tras cancelarse la Finalissima

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Cuatro meses después de que se cancelara la Finalissima entre Argentina y España por el conflicto en Oriente Medio y la falta de acuerdo de fecha y sede, ambas selecciones volverán a cruzarse: ahora, en la final del Mundial 2026 en el estadio MetLife de Nueva Jersey.

Este domingo, en el estadio MetLife de Nueva Jersey, Argentina y España disputarán una final inédita en la historia de los Mundiales, un duelo que había generado expectativa desde que España ganó la Eurocopa 2024 y Argentina levantó la Copa América en el mismo año.

La combinación de ambos éxitos las colocó como candidatas naturales para jugar la Finalissima, el torneo que enfrenta a los campeones de Europa y Sudamérica. Sin embargo, ese partido no llegó a concretarse.

El plan se había definido en diciembre de 2025, cuando UEFA y Conmebol comunicaron que el encuentro se celebraría el 27 de marzo de 2026 en Lusail, Qatar. El estadio que albergó la final del Mundial de 2022 volvería a recibir a la selección de Lionel Scaloni, esta vez frente a la nueva potencia europea comandada por Luis de la Fuente.

No obstante, el conflicto en Oriente Medio complicó la organización en Qatar y obligó a una negociación contrarreloj. La UEFA planteó alternativas como jugar en Madrid, disputar la serie con partidos de ida y vuelta o mover el partido a una sede neutral europea. Ninguna de esas opciones prosperó y, tras semanas de conversaciones, el torneo fue cancelado oficialmente en marzo.

Desde entonces, quedó la sensación de que el fútbol había postergado uno de los enfrentamientos más esperados del ciclo, aunque el Mundial terminó construyendo un escenario aún más grande.

Argentina llega a la final defendiendo el título de Qatar 2022 y con la posibilidad de transformarse en la primera selección en casi siete décadas en repetir como campeona del mundo. Esa hazaña solo la lograron Brasil en Suecia 1958 y Chile 1962.

El camino del equipo de Scaloni en los 'playoffs' incluyó victorias sobre Cabo Verde (3-2), Egipto (3-2), Suiza (3-1) e Inglaterra (2-1), con resultados que reflejaron capacidad para resolver partidos cerrados y sostener el rendimiento bajo presión hasta llegar nuevamente al partido decisivo.

España, en tanto, llega respaldada por una generación que muchos señalan como llamada a dominar el próximo ciclo. Campeona de Europa en 2024, la Roja ratificó en el Mundial que aquel título no había sido casualidad.

Su recorrido rumbo a Nueva Jersey incluyó triunfos sobre Austria, Portugal, Bélgica y Francia. En ese trayecto eliminó a tres selecciones que se consideraban favoritas y consolidó un estilo de juego basado en la posesión, la presión alta y una nueva camada de futbolistas con capacidad para sostener el legado del fútbol español.

Para Argentina, el partido representa la oportunidad de cerrar un ciclo excepcional que comenzó con la Copa América 2021 y siguió con el Mundial de Qatar y la Copa América de 2024, además de la posibilidad de lograr el bicampeonato mundial, una marca reservada para muy pocas generaciones en la historia del fútbol.

Para España, la final es una manera de recuperar el protagonismo en el máximo nivel del planeta 16 años después de Sudáfrica 2010 y confirmar que la nueva generación, encabezada por Lamine Yamal, Rodri y Marc Cucurella, devolvió al país al lugar que ocupó durante su etapa más brillante.

Más allá del resultado, el duelo también enfrenta dos escuelas futbolísticas que marcaron época. Argentina se apoya en un carácter competitivo moldeado por Scaloni y por una generación acostumbrada a disputar finales. España, por su parte, mantiene la esencia del control del balón, pero suma una verticalidad que la convirtió en una de las selecciones más atractivas del torneo.

Así, la Finalissima que no se jugó en Doha, Qatar, terminó encontrando una cita mucho más determinante: ya no habrá un trofeo simbólico entre campeones continentales, sino una Copa del Mundo en juego. El escenario será el más grande posible, con una final mundialista en Nueva Jersey para definir qué selección liderará el fútbol internacional en los próximos años.

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