El Real Madrid arrolla al Racing en El Sardinero con un Diomande decisivo

Imagen gracias a: El País (América)

El Real Madrid arrolla al Racing en El Sardinero con un Diomande decisivo

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El equipo de Mourinho firmó una goleada por 3-0 en poco más de media hora, con Mbappé, Bellingham y Diomande como protagonistas, en un partido donde el Racing tuvo iniciativa pero acabó vulnerable ante el ritmo blanco.

El Real Madrid, en el primer partido tras la ausencia de los ofendidos de China, protagonizó un inicio fulgurante y dejó muy encarrilado el choque ante el Racing en El Sardinero. En poco más de media hora, el conjunto de Mourinho se impuso con claridad, aprovechando el momento de un Diomande que continúa en racha y la dirección de Bernardo Silva y Arda Güler, mientras el Racing, pese a su atrevimiento, no logró frenar la velocidad y la precisión ofensiva del Madrid.

RAC: Julen Agirrezabala, Aarón Martín, Pablo Ramón (Íñigo Sainz-Maza, min. 59), Álvaro Mantilla (Pedro Felipe, min. 28), Jeanuël Belocian, Sergio Canales, Iván Martín (André Almeida, min. 81), Iñigo Vicente (Giorgi Guliashvili, min. 81), Iker Luque, Matteo Prati y Yassir Zabiri (Pablo García, min. 60).

RMA: Thibaut Courtois, Trent Alexander-Arnold, Marc Cucurella, Ibrahima Konaté, Dean Huijsen, Yan Diomande (Endrick, min. 84), Bernardo Silva (Eduardo Camavinga, min. 76), Aurélien Tchouaméni, Jude Bellingham, Arda Güler (Brahim Díaz, min. 66) y Kylian Mbappé.

Goles: 0-1 (min. 10) Mbappé. 0-2 (min. 21) Bellingham. 0-3 (min. 35) Diomande.

Tarjetas amarillas: Jeanuël Belocian (min. 33), Iker Luque (min. 45).

Árbitro: José Luis Munuera Montero.

El viento favorable que ya impulsó al Madrid en el Camp Nou se mantuvo en el Cantábrico y el equipo continuó con la misma idea de los últimos días: Bernardo Silva marcó el tempo y ordenó la salida, mientras Güler añadía vértigo y opciones constantes para hacer daño. El Racing, que este curso no había perdido en casa, intentó sostener su plan con Sergio Canales como referencia en el juego hacia el área contraria y con Zabiri como objetivo habitual, pero el encuentro se rompió pronto al cruzarse con un Madrid en pleno despegue.

Cada vez que el Racing se acercaba para comprobar el estado de Courtois, el Madrid respondía con ataques rápidos. Arda Güler comenzó generando peligro con un remate que se escapó por poco y con acciones que evidenciaban su capacidad de pasar y de asociarse. En una de esas jugadas, colocó el balón en la cabeza de Bellingham y el portero despejó el remate a bocajarro, aunque el control blanco continuó. Cucurella rescató el despeje, la acción volvió a encenderse y Diomande conectó con Mbappé dentro del área.

Mbappé aceleró hacia la portería y cayó tras la intervención de Prati, que alargó el brazo para obstaculizarle. El propio Mbappé acertó desde el punto de penalti, encadenando así su racha de goles. Más tarde, Bellingham amplió la ventaja y, antes de que el Racing encontrara estabilidad, Diomande cerró una nueva acción ofensiva con un gol que terminó de desactivar al rival.

El Racing no dejó de intentarlo. Un minuto después de los primeros golpes, Iker Luque se encontró solo en el área y puso a prueba a Courtois, que respondió con una intervención decisiva. A pesar de que el Racing siguió apostando por la agresividad, el Madrid sostuvo su versión más sólida: apretaba, recuperaba y golpeaba, muchas veces a la carrera. Huijsen, con una conexión precisa desde la zona de salida, habilitó a Mbappé de espaldas en el centro del campo, el francés descargó hacia Güler y el turco, ya con el pie cargado, buscó el espacio para Bellingham. El inglés aprovechó los metros disponibles hasta la salida de Agirrezabala, a quien superó con un toque sutil antes de empujar el balón a la red.

En la recta final del primer tramo, Diomande volvió a marcar diferencias: tras cruzarse con un despeje en la frontal, incrustó el balón cerca de la escuadra. Desde que anotó al Villarreal hace tres semanas, acumulaba cuatro goles y tres asistencias, en una etapa de enorme impacto.

Con el partido encarrilado, el Madrid caminó sobre su propia voracidad, aunque se topó con algunos tramos de precipitación que no terminaron de traducirse en el mismo nivel de eficacia. En ese contexto, el Racing llegó a disfrutar de un penalti por una mano de Tchouaméni, pero el VAR llamó a la pantalla al árbitro y la decisión se deshizo. A partir de ese momento, Mourinho tiró de control y el Real volvió a gobernar el duelo, hasta dejarlo completamente anestesiado.

El resultado final, 3-0, reflejó el mejor momento del Madrid en meses: un equipo que castigó con contundencia, sostuvo el ritmo durante todo el arranque y convirtió en puntos una superioridad que se construyó en poco más de media hora.

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