Juan Carlos Ferrero se incorporará al equipo de Ben Shelton en 2027

Imagen gracias a: El País (América)

Juan Carlos Ferrero se incorporará al equipo de Ben Shelton en 2027

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El técnico español, de 46 años, dirigirá en 2027 al estadounidense Ben Shelton, cuarto del mundo y verdugo de Carlos Alcaraz en el US Open. Ferrero se sumará al cuerpo técnico liderado por Bryan, padre de Shelton, según The Times y confirmaron ambas partes.

Juan Carlos Ferrero no tendrá que esperar hasta el 9 de noviembre para conocer el destino de su próxima etapa. El preparador español, de 46 años, ocupará en 2027 el banquillo de Ben Shelton. El estadounidense, actualmente cuarto en el ranking mundial, fue el encargado de eliminar a Carlos Alcaraz en la última edición del US Open.

La información fue adelantada por el diario The Times y después quedó confirmada por ambas partes. Ferrero se integrará al cuerpo técnico que ya trabaja con Shelton, liderado por Bryan (60 años), padre del tenista norteamericano.

En su trayectoria reciente, Shelton acumula siete títulos. El logro más destacado es el Masters de Canadá, que ha conquistado en dos ocasiones. Con este movimiento se despeja el panorama sobre otras posibles alianzas que se habían mencionado en el circuito, incluyendo una conexión con Jannik Sinner, descartada el pasado lunes cuando The Times también anticipó el vínculo venidero entre el italiano y el sueco Magnus Norman. Asimismo, se descartan proyectos que se habían asociado a Ferrero con Rafa Jódar, Flavio Cobolli, Arthur Fils, João Fonseca o Stefanos Tsitsipas.

El acuerdo encaja con el momento que atraviesan tanto Ferrero como Shelton. El jugador busca un salto de nivel que todavía se le resiste: la última final de Nueva York aparece como su techo en los grandes torneos. Por su parte, Ferrero, que quedó libre tras romper su vínculo con Alcaraz en diciembre de 2025, encuentra en Shelton un perfil con recorrido y margen de crecimiento. El norteamericano es principalmente un sacador que ha mejorado en los intercambios, pero su consistencia aún presenta aspectos a pulir, y la influencia cerebral de Ferrero, que llegó a ser número uno del mundo en 2003, se plantea como un aporte para sumar registros y aumentar la solidez.

En un comunicado, Shelton valoró la incorporación: “Juan Carlos es una de las grandes mentes del tenis. Su experiencia ganando al más alto nivel y formando campeones será un enorme valor añadido para nuestro equipo. Mi padre ha sido una parte muy importante de mi trayectoria, y me ilusiona lo que podemos conseguir todos juntos de cara al futuro”. Ferrero, por su lado, expresó: “Ben tiene un talento, una potencia y un carácter extraordinarios. Estoy muy contento de unirme a Bryan y al equipo en este nuevo y emocionante capítulo. Tengo muchas ganas de aportar mi experiencia y de trabajar junto a todos para ayudar a Ben a alcanzar sus objetivos en los grandes escenarios”.

Bryan, padre de Shelton, llegó a alcanzar el puesto 55 de la ATP en 1992 y ganó dos títulos, aunque fueron en Newport. En esa estructura, Ferrero aportaría otra perspectiva y una comprensión del juego que complemente el presente del tenista. Shelton puede golpear la bola a 240 km/h, pero con frecuencia se le nota la impetuosidad, por lo que se considera clave la pausa, un elemento que Ferrero tenía cuando competía. El español se retiró en 2012 con 16 trofeos y esa idea la incorporó más adelante Alcaraz.

Antes, Ferrero había vivido una experiencia agridulce con Alexander Zverev, entonces de 20 años, y decidió no dirigir a una figura en ese momento para apostar por un tenista juvenil con maneras destacadas. Ahora, según lo que había manifestado en una conversación reciente con este periódico, prefería otro tipo de aventura: “Lo que tengo claro que es ahora no voy a meterme con alguien de 13, 14 o 15 años, porque no lo veo. Es una inversión de tiempo muy grande y ahora también me gustaría estar implicado en la vida de mis hijos [tiene tres] y en sus carreras”. Añadió también: “me gustaría más una relación en la que haya dos entrenadores y que podamos repartir el año [en lo que a viajar se refiere]. Todavía siento la competición muy dentro de mí y la necesito. Tengo ganas de viajar y de darle un poquito de marcha al cuerpo”.

Ferrero, hombre de perfil disciplinado y reflexivo, encuentra así en Shelton la combinación de presente competitivo y proyección que buscaba para su siguiente etapa.

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