España conquista su segunda Copa del Mundo 2026 al derrotar a Argentina en Nueva Jersey

Imagen gracias a: Primicias

España conquista su segunda Copa del Mundo 2026 al derrotar a Argentina en Nueva Jersey

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Con un rendimiento colectivo impecable, España impuso su juego posicional en Norteamérica y dejó atrás a Argentina para alzarse con su segunda Copa del Mundo de su historia.

España se coronó campeón del Mundial 2026 al vencer a Argentina en la final disputada en Nueva Jersey. El equipo dirigido por Luis de la Fuente alcanzó el título con un paso perfecto y un fútbol coral que le permitió controlar el desarrollo del torneo y sentenciar los momentos decisivos.

La selección española necesitó 16 años para volver a mirar al mundo desde lo más alto tras la gesta de Sudáfrica 2010. En esta ocasión, la propuesta táctica de De la Fuente fue la base de un camino sin fisuras, con dominio sostenido del ritmo, presión tras pérdida y paciencia para encontrar espacios en el área rival.

En el partido decisivo, Ferran Torres marcó el único gol de la final a los 106 minutos, definiendo una batalla táctica en la que España se mostró superior a Argentina en los indicadores del juego. En el césped, la frescura y el desparpajo del conjunto, que priorizó el colectivo por encima del talento individual, inclinó la balanza ante Lionel Messi.

Lamine Yamal fue una de las figuras del equipo en escena, mientras que Rodri se consolidó como referencia en la mitad de la cancha. En las bandas, la verticalidad de los extremos y las proyecciones de Pedro Porro desarmaron los planes del rival, con Marc Cucurella aportando dinamismo y entrega. En defensa, Aymeric Laporte funcionó como un puntal y acompañó el crecimiento de Pau Cubarsí, pieza clave para ganar los duelos.

Durante el torneo, España encontró el camino del gol con Mikel Oyarzábal y contó con el impacto de otro Mikel, Merino, autor de anotaciones decisivas en victorias ante Portugal y Bélgica en los octavos y cuartos de final. El equipo también mantuvo la solidez defensiva como una constante, sosteniendo su ventaja sin depender de prórrogas.

En la primera fase del Grupo H, España inició con un empate 0-0 ante Cabo Verde en Atlanta, pero reaccionó rápidamente con una goleada 4-0 a Arabia Saudita y un 1-0 sobre Uruguay en México. Después, los cruces directos se convirtieron en demostraciones de autoridad: en dieciseisavos de final superó a Austria por 3-0; en octavos, en Dallas, eliminó a Portugal de Cristiano Ronaldo por 1-0.

En cuartos de final, España venció 2-1 a Bélgica en el Estadio SoFi. En semifinales, también en Dallas, dejó fuera a Francia de Kylian Mbappé con un contundente 2-0, gracias a los goles de Mikel Oyarzabal y Pedro Porro.

La final tuvo un guion emblemático: Ferran Torres apareció para firmar el tanto de la victoria, en una definición comparable a la que Andrés Iniesta protagonó ante Holanda en la gran final de Sudáfrica 2010. Con el título, la Fuente de Cibeles en Madrid y las calles de Barcelona se tiñeron de rojo para celebrar la consagración de un equipo de autor, que no necesitó sufrir porque supo dominar.

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