Íñigo Pérez, el artífice del sueño europeo del Rayo Vallecano: “Recordar esos momentos del patio de recreo”

Imagen gracias a: El País (América)

Íñigo Pérez, el artífice del sueño europeo del Rayo Vallecano: “Recordar esos momentos del patio de recreo”

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El entrenador navarro, ex ayudante de Andoni Iraola, busca cerrar una trayectoria histórica con el objetivo de conquistar el primer título del club ante el Crystal Palace, en la final de Movistar Liga de Campeones.

No se entiende al Rayo Vallecano sin su afición y sin la gente que vive en su barrio. Tampoco se entiende sin Íñigo Pérez, una figura que ha devuelto al equipo a una competición europea 25 años después y que ha alimentado el sueño de conquistar una final para lograr el primer título del club, un reto que se medirá contra el Crystal Palace.

Íñigo Pérez, técnico navarro, se ha convertido en un elemento clave de un equipo especialmente unido. Esa cohesión está encabezada por el entrenador y sostenida por su capitán, Óscar Trejo, quien vivirá su último partido con la Franja.

En la rueda de prensa previa a la final, Íñigo Pérez reconoció la carga emocional del momento: “Hasta hoy he tenido mayor responsabilidad y presión. Una sensacion de agobio. Estaba consumido, pero ahora les he pasado el balón a ellos, es el momento de los jugadores. Hay que intentar olvidar la presión y recordar esos momentos de niñez en el patio de recreo”.

El entrenador también subrayó que su trabajo no se limita a lo táctico. Definió su relación con Vallecas y con el club como un compromiso personal con el aficionado: “Debemos representar lo que es el barrio de Vallecas, nuestra gente, nuestra afición, las gradas que siempre están llenas. Ellos son nuestro fuego, nuestra identidad”. En esa misma línea añadió: “Sientes una deuda emocional con el aficionado. No tiene nada que ver con el resultado si no que, con lo que hagas, sientan orgullo. Las colas eternas, los viajes por Europa dejándose el físico y la economía”.

La gestión del vestuario es otro de sus pilares. Antes de la final, en declaraciones para Movistar+, el técnico contó una anécdota con sus jugadores. Les indicó una hora y un lugar para acudir. Allí, en el terreno de juego, que estaba perimetrado por una línea roja, Íñigo se encontraba con familiares y amigos de los futbolistas. Esa línea roja funcionaba como un pacto: antes de cruzarla, los jugadores debían decidir si querían o no entrar. Podían no hacerlo por cualquier motivo y conservarían la capacidad de decisión. Aun así, Íñigo exigió que, en el momento de entrar, no hubiera ningún problema que los sacara del trabajo.

Esa forma de entender la preparación, influida por su afición a la lectura, es la que intenta trasladar a sus futbolistas el día previo a la final. “Nunca me gusta hablar de hay que ganar. No les puedo decir eso a los jugadores. Pero sí que mañana es importante. Quiero que repliquen lo que les ha traído hasta aquí. Eso les va a generar confort y seguridad. Esto es solo un partido de fútbol”, señaló.

Óscar Trejo, por su parte, también se refirió a ese “solo es un partido de fútbol” y al significado que tiene para el vestuario: “Un grupo de amigos va a tener la suerte de jugar en un estadio que para nosotros es mágico”. Concluyó con un mensaje cargado de gratitud: “Es un regalo estar en este club. Ojalá le podamos dar lo que se merece. Por los compañeros, por los amigos, por la gente que se quedo en Vallecas. Juegue o no juegue esto es un regalo”.

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