Marchand impulsa a Francia: plata en el 4x200 del Europeo con un relevo decisivo

Imagen gracias a: El País (América)

Marchand impulsa a Francia: plata en el 4x200 del Europeo con un relevo decisivo

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Reino Unido, vigente campeón mundial y olímpico, se impuso en el relevo 4x200 que abrió el Europeo de natación en Saint-Denis, gracias a una actuación clave de James Guy. Francia aseguró la segunda plaza apoyándose en una posta sobresaliente de Léon Marchand.

Léon Marchand regresó a París y la piscina de Saint-Denis se convirtió en el escenario de una apertura intensa para los Campeonatos Europeos de Natación. En la prueba de relevos de 4x200, el anfitrión buscó dar el primer golpe para frenar a Reino Unido, campeón mundial y olímpico, y el francés asumió el papel de protagonista en la primera posta.

Marchand, el mejor nadador del mundo durante una década, tomó la responsabilidad de iniciar el relevo para recortar distancias frente a los vigentes campeones mundiales y olímpicos. Con 24 años, completó su tramo con un rendimiento extraordinario: tras los 15 metros de nado subacuático, salió a ritmo de récord del mundo y, al tocar la última pared, el cronómetro marcó 1 minuto 43,76 segundos. Ese tiempo lo situó como la tercera posta más rápida en la historia de la natación, precedido por Yannick Agnel (1m 43,24s) en la final de los Juegos de Londres y por Michael Phelps (1m 43,31s) en la primera posta de la final de los Juegos de Pekín.

El francés, especialista en mariposa y braza, mostró una adaptación notable al nado libre en una distancia que no había abordado en torneos mayores. Su elección respondió a la necesidad del equipo francés de dar forma a un relevo con novatos sin roce en el día inaugural. En ese contexto, Marchand cumplió con el objetivo y logró abrir una ventaja de dos segundos para sus compañeros.

Pierre Largeron, Sauveur Cristofini y Roman Fuchs administraron el liderato para que Francia mantuviera su posición, resistiendo los embates del equipo de Italia y Alemania. Sin embargo, el impulso decisivo llegó en la tercera posta de Reino Unido, ejecutada por James Guy con precisión. A partir de ahí, Duncan Scott culminó la obra para los británicos con un tiempo de 7m 1,52s.

Francia llegó 71 centésimas de segundo después y terminó asegurando la plata en el último metro. Con este resultado, los franceses volvían a subir al podio del relevo largo después de más de diez años. Reino Unido, por su parte, se llevó el oro en los dos relevos de 4x200, hombres y mujeres, extendiendo un ciclo que mantiene a su selección en crecimiento.

El artículo también recuerda que desde que su federación impulsó la tarea colectiva de acoger los Juegos de 2012, los nadadores británicos no han dejado de expandirse. En una década y media, las Islas Británicas pasaron de ocupar un lugar discreto a consolidarse en el mapa de la natación en línea. Solo Marchand estuvo cerca de arrebatarles el oro que se han ganado desde su irrupción en los Mundiales de Kazán en 2015, cuando James Guy era un adolescente y la frustración de no verse en el podio le hacía llorar de rabia.

Con 30 años, Guy entiende lo que significa ganar un oro tras perder muchos a lo largo de su carrera. En el caso de Marchand, el éxito en estos Europeos no se centra en estilos como los que no podrá nadar aquí, sino en preparar el terreno para los Juegos de 2028. La consigna es formar un grupo y construir una cohesión que fortalezca al equipo de relevos de cara a desafíos futuros contra Estados Unidos, China y Australia.

Marchand explicó el enfoque del equipo con la idea de crear recuerdos entre amigos: “Quiero sobre todo que creemos recuerdos entre amigos”. También destacó la cohesión del grupo y señaló que el momento era ir con todo en el relevo de 4x200, antes de afrontar el 400 libre del martes [por hoy] y el 200 mariposa, indicando que tendrá menos pruebas que de costumbre y que le genera curiosidad su evolución.

En otro apartado, el nadador defendió una visión de equilibrio frente a la obsesión por el rendimiento extremo. “Las cosas no funcionan así. La vida no es un búsqueda del rendimiento extremo. Eso no es humano. Hace falta un equilibrio, también para alcanzar un objetivo. En eso, mi preparación mental me ha ayudado a limitar esa obsesión. A calmarme. Es una paradoja, sin duda, pero tengo necesidad de ese equilibrio porque todas las elecciones y gestos de mi vida diaria están relacionados con el rendimiento. Cronometro mi siesta, sé exactamente el tiempo que necesito para comer después de levantarme, mido el tiempo de la digestión, la hora a la que tomo el café para que la cafeína haga efecto en el momento adecuado del entrenamiento y sé la cantidad de huevos que puedo asimilar en una mañana. Por eso necesito hacer una pausa de vez en cuando. Para no romperme”.

Finalmente, se subraya que no es sencillo ser Marchand ni vivir bajo las órdenes de Bob Bowman en Austin, Texas. Aunque los patrocinios le han asegurado una fortuna difícil de agotar, el texto recalca que la vida del héroe también está marcada por manías perfeccionistas. El público francés, en cualquier caso, agradeció la plata como quien celebra la presencia de un momento de gloria.

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