Oke Göttlich abre el debate en Alemania sobre un posible boicot al Mundial por la política de Trump

Imagen gracias a: El País (América)

Oke Göttlich abre el debate en Alemania sobre un posible boicot al Mundial por la política de Trump

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El vicepresidente de la federación alemana de fútbol y directivo del St Pauli generó una controversia nacional al plantear la discusión sobre líneas rojas para boicotear la Copa del Mundo ante la política de Estados Unidos.

Oke Göttlich, vicepresidente de la federación alemana de fútbol y presidente del St Pauli desde 2014, encendió un debate nacional en Alemania al poner sobre la mesa la posibilidad de un boicot al Mundial. Göttlich, periodista de formación, señaló que la amenaza política actual vinculada a Estados Unidos amerita una conversación sobre límites y responsabilidades.

Durante una conversación en el Hamburger Morgenpost, Göttlich se refirió a los boicots protagonizados por algunos países en los Juegos Olímpicos de los años 80, en particular Moscú 80 y Los Ángeles 84. En ese marco, sostuvo que la situación actual es más grave que entonces y defendió que la vida de un futbolista no tiene más valor que la de las personas que están siendo atacadas, directa o indirectamente, por el país anfitrión del próximo Mundial.

La reflexión se produjo en un contexto de tensión internacional. Estados Unidos albergará la final del torneo más prestigioso del fútbol mundial en un plazo de poco más de un mes, y la FIFA tiene programados 84 de los 104 encuentros en el país, mientras que los restantes se repartirán entre México y Canadá, del 11 de junio al 19 de julio.

El planteamiento de Göttlich derivó en críticas dentro de la propia DFB, la federación alemana de fútbol. Ante ello, el directivo aclaró que en ningún momento afirmó que Alemania tuviera que boicotear el Mundial de 2026. Explicó que le preguntaron si consideraba correcto no ir a jugar a un país que días antes había amenazado con tomar a la fuerza Groenlandia, y afirmó que su intervención se limitó a abrir un debate.

Dentro de la DFB, Göttlich recordó que se discutieron con detalle las posibles líneas rojas para boicotear un torneo de estas características. Según su relato, llegaron a una conclusión concreta: si Estados Unidos atacaba a un país de la OTAN, nos encontraríamos ante un punto de no retorno. En el período transcurrido desde el inicio del año, el directivo mencionó que Estados Unidos ha secuestrado al presidente venezolano Nicolás Maduro, ha amenazado con invadir Groenlandia y ha entrado en guerra con Irán, sin que se haya traspasado lo que él identifica como esa línea.

Göttlich insistió en que, aun con la posición de Alemania de participar, le preocupa el fondo del asunto y planteó la necesidad de abrir la mente para discutir si el país debe acudir al Mundial. En su argumentación, sostuvo que en los grandes eventos deportivos recientes se han celebrado torneos en países con regímenes autoritarios o que vulneran derechos humanos: citó Rusia, China, Qatar y, ahora, Estados Unidos.

El vicepresidente de la federación alemana también cuestionó la coherencia de la selección alemana, que defiende la diversidad y los derechos humanos y se opone al racismo. En ese sentido, planteó si el equipo denunciaría medidas cuestionables de la administración de Donald Trump, mencionando el veto de libros en colegios en Texas.

Göttlich defendió que el fútbol y el Mundial son una plataforma para expresar creencias. En el mismo contexto recordó el antecedente de Qatar 2022, cuando los jugadores de Alemania realizaron una protesta tapándose la boca después de que la FIFA prohibiera el uso del brazalete arcoíris. A partir de esa experiencia, afirmó que le preocupa el miedo creciente a pronunciarse y a debatir, y lamentó la polarización que considera que reducen los temas a blanco o negro, con el resultado de que el debate muere y, con él, también la democracia.

Sobre las críticas que recibió al ofrecer esas declaraciones, Göttlich explicó que le dijeron que hablaba así solo por ser presidente de un “modesto” como el St Pauli y por buscar atención. Aseguró que sonríe ante esa acusación y subrayó que, antes que directivo, es persona y ciudadano, y que no deja sus ideales en la puerta.

Al cierre de la conversación, cuando se dio cuenta de que la llamada llegaba a su fin, Göttlich afirmó con claridad: “Yo no voy a ir al Mundial”. También expresó su expectativa de que el torneo sirva para que miles de periodistas de todo el mundo viajen a Estados Unidos y puedan informar libremente sobre lo que sucede allí. En ese punto, señaló que la FIFA recoge en sus estatutos la ayuda y protección a quienes informen desde las regiones donde se celebra un evento como la Copa del Mundo, incluyendo a quienes sufran represalias por ello, y manifestó que le agradaría ver cómo se cumple esa promesa en las próximas semanas.

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