
Imagen gracias a: El País (América)
El Barça de Flick sufre el impacto de su impulso ofensivo y encadena dos reveses
Tras perder ante el PSG y el Madrid, el equipo azulgrana necesita corregir un enfoque demasiado acelerado, especialmente después de encajar con frecuencia en Europa y de mostrar dificultades para cerrar los partidos.
Desde la llegada de Hansi Flick en 2024, el Barça no ha conocido el término medio. A una racha de 11 victorias consecutivas, nueve en Liga —con una cifra récord— y dos en Champions desde el inicio de la temporada, le siguieron dos derrotas, una en cada torneo: en la Copa de Europa en París y en el Camp Nou contra el Madrid.
Los azulgrana arrastran una clara incomodidad con el empate. En 130 partidos solo suman 10 empates: siete en el curso 2024-2025 y tres en el 2025-2026. Esa tendencia se evidenció ante el PSG, cuando el equipo igualó el partido (2-2) en el minuto 80 y aun así terminó cayendo por 4-2. También ocurrió frente al Madrid, donde el Barça cedió 1-2 tras un segundo gol de Mbappe al contrataque en el minuto 86, con el marcador en 1-1.
El golpe ante el Madrid fue especialmente duro por el contexto en la Liga. Los barcelonistas buscaban ampliar la diferencia a +9 y se quedaron con +3, dejando la posibilidad de sostenerse en +6. Esa frustración se ha repetido en el recorrido del plantel de Flick, con especial incidencia en duelos ante el Atlético y el PSG. El patrón también estuvo presente en la semifinal europea de 2025: el Barça, tras ir 2-3 en el minuto 88, acabó eliminado por el Inter en Milán con un 4-3 final, en una prórroga forzada por el central Acerbi.
Incluso con Rodri, el medio defensivo fichado para reforzar el equipo y mejor jugador del Mundial 2026, el Barça continúa encontrando dificultades para cerrar los partidos. En el tramo final del clásico, Rodri señaló su cabeza para pedir calma y advirtió que el equipo estaba “concediendo demasiado” cuando se le consultó si era imbatible a la salida de la Cartuja (2-5).
La preocupación principal se centra en la vulnerabilidad del Barça: en Europa, el equipo acumula 18 partidos encajando uno o más goles. La corrección, según la lógica de Flick, no se limita a cambios puntuales, sino que afecta tanto al perfil de los defensores como a la idea de juego. El técnico ha puesto el foco en cuestiones como las lesiones, el aspecto físico, la frescura, las pérdidas de balón o los egos, más que en un plan cerrado e innegociable, postura que ya defendía cuando entrenaba al Bayern.
Flick sostiene que la mejor defensa es un buen ataque. Su propuesta exige mucho esfuerzo e intensidad para presionar, recuperar y finalizar las jugadas, con el objetivo de impedir los contragolpes del rival y sin temer el repliegue, señalado como uno de los puntos débiles del Barça. Sin embargo, no es sencillo que los jugadores regulen el ritmo ni que encuentren el timing del partido, algo que se reflejó en los choques ante el PSG y el Madrid.
La presión y la movilidad fueron claves en el Barça de Guardiola. La diferencia es que, en su metodología, se priorizó el juego de asociación y la comunicación a través del pase, al entender que la velocidad y la fuerza tienen un límite; una idea que no choca con la propuesta de Flick, identificado con el estilo culé y con la Masia.
El desafío para el Barcelona es hallar el equilibrio con futbolistas capaces de interpretar el juego como Rodri y Pedri. El problema es que los rivales han aprendido a restar trascendencia a ambos con marcas individuales y, al mismo tiempo, han mejorado en el ataque a la línea del fuera de juego con desdobles por las bandas. Esa jugada se vio el domingo en el 0-1 con Cucurella y Diomande y en el 0-2 de Camavinga.
Con estos dos últimos tropiezos, Flick deberá revisar la formación de la medular, la altura en la cancha de los tres centrocampistas, la sincronización de la presión y la posibilidad de generar más juego por dentro con Lamine. A corto plazo, el entrenador espera recuperar a los zagueros lesionados: Eric García, Christensen y Koundé; Espart será baja siete semanas. Mientras tanto, Deco explora la opción de reforzar en el mercado de invierno una línea que necesita ganar contundencia y ser menos frágil en los duelos y en las pelotas divididas, un terreno en el que equipos como el PSG resultan especialmente fuertes.
La prisa por atacar ha pasado factura a un equipo capaz de imponerse con los rivales más débiles y que, sin embargo, se muestra débil con los fuertes. En el duelo ante el Madrid, el Barça fue superado pese a acumular 23 victorias como local, repartidas entre Montjuïc y el Camp Nou. Como contrapeso, el equipo obtuvo 19,1 millones de recaudación, aunque el factor campo no ayudó en el clásico: la presencia de espectadores y turistas fue mucho mayor que la de hinchas y militantes del Barça.
Si quieres más información visita Poder en los Medios
Diego Martínez tras el 2-2 de Universidad Católica ante Liga de Quito: “No creo que fuimos irregulares”
30 oct
El Barcelona de Hansi Flick afronta el PSG con bajas defensivas y un talón de Aquiles en la zaga
18 oct
Siete claves del Barcelona campeón: ataque coral, presión alta y el camino hacia igualar los 100 puntos
11 may
Barcelona de Hansi Flick: 19 de 19 en Liga como local y un hito para el club
19 mayGustavo Álvarez: “Nos cuesta hacer goles” tras el 2-2 de Liga de Quito ante Universidad Católica
30 octCoventry elimina doce comisiones del COI y sustituye el modelo por grupos temporales
30 oct
Delfín vs. Independiente del Valle: Independiente del Valle ganó 3-0 y definirá la serie en Chillo Jijón
30 octDiego Martínez tras el 2-2 de Universidad Católica ante Liga de Quito: “No creo que fuimos irregulares”
30 oct
Liga de Quito y Universidad Católica definen la vuelta de la semifinal de la Copa Ecuador el 4 de noviembre
30 oct
China silenciaba la NBA por un comentario político y dejó un antecedente para el caso Mbappé
30 oct
Iraola y Arteta, dos obsesiones que chocan en Anfield
30 oct
