España conquista el Mundial 2026 y cierra una edición histórica: fiesta, polémicas puntuales y el último baile de Messi

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España conquista el Mundial 2026 y cierra una edición histórica: fiesta, polémicas puntuales y el último baile de Messi

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El Mundial 2026 dejó 39 días de historias en Estados Unidos, Canadá y México, con 104 partidos y 48 selecciones. España, dirigida por Luis de la Fuente, se impuso a Argentina en Nueva Jersey para levantar su segundo título mundial, mientras el torneo también marcó el adiós de Lionel Messi y el impacto de un espectáculo que redefinió el entretenimiento.

El Mundial 2026 quedó atrás tras 39 días intensos, del 11 de junio al 19 de julio, con una suma de emociones que se mantendrá en la memoria del fútbol. En ese tramo se disputaron 104 partidos, con la participación de 48 selecciones, en 16 estadios distribuidos en tres países. Al final, España terminó como campeona y celebró su segundo título de la Copa del Mundo en Nueva Jersey, tras vencer a Argentina.

El camino de España

El equipo de Luis de la Fuente fue creciendo partido a partido hasta encontrar un estilo sólido, de conjunto, el que conecta con la hinchada española. En los últimos cuatro años, esa identidad ya había traído tres títulos: Nations League 2023, Eurocopa 2024 y Mundial 2026.

El entrenador, que llegó a la Real Federación Española por un anuncio en el periódico, construyó un grupo con dinámica de familia. Allí integró una generación con experiencia y talento juvenil. El resultado fue contundente: España borró de la cancha a Messi y a Argentina y se quedó con el segundo título mundial de su historia.

Entre los nombres que quedarán asociados a la consagración aparecen Rodri, Oyarzabal, Ferran Torres y Marc Cucurella.

Fiesta en las gradas

El torneo también se recordó por el ambiente en las tribunas. En Nueva Jersey, el mismo estadio donde se definió el campeón, los hinchas de la Tricolor se hicieron notar durante el recorrido del Mundial. Allí, donde España festejó el título, la afición ecuatoriana celebró el triunfo sobre Alemania y la clasificación a 16avos de final, cantando 'Nuestro juramento' de Julio Jaramillo.

En la fase de grupos, la hinchada de la Tri sorprendió por la magnitud de su asistencia, superando las 50.000 personas en partidos de Filadelfia (ante Costa de Marfil), Kansas (ante Curazao) y Nueva Jersey (ante Alemania).

Pero Ecuador no fue la única nación que reclamó protagonismo en las gradas. Los Países Bajos también movieron a su afición entre Dallas, Houston, Kansas y Monterrey, con su tradicional barra escoltada por el bus de la Oranje y el acostumbrado baile de izquierda a derecha. En tanto, Escocia llevó sus gaitas y sus faldas durante toda la fase de grupos, conocida por su afición como la Tartan Army.

El mayor espectáculo, sin embargo, lo aportaron los noruegos, que se volvieron tendencia mundial con su remada vikinga. El equipo de Haaland llevó su celebración por cada estadio donde jugó y ese festejo se repitió incluso en lugares poco imaginables, desde Times Square hasta aeropuertos, con un apoyo que terminó por convertir a Noruega en parte del paisaje del torneo.

Polémicas y momentos tensos

Aunque el Mundial no tuvo tantas polémicas y escándalos como muchos anticipaban, hubo episodios que llamaron la atención. Uno de los más destacados involucró al delantero estadounidense Folarin Balogun, expulsado en el partido de 16avos de final contra Bosnia-Herzegovina. La FIFA intervino y suspendió la sanción, previo pedido del presidente Donald Trump. Aun así, en el siguiente compromiso en el que Balogun fue titular, la selección anfitriona fue goleada 4-1 por Bélgica en octavos de final.

También se reflejó un ambiente hostil para Ecuador en los 16avos de final ante México. La delegación que dirigía Sebastián Beccacece sufrió un retraso sin explicaciones del vuelo de Columbus a Ciudad de México. Luego llegó otro retraso por una mala elección de la ruta para alcanzar el hotel. “Nos demoramos más de 9 horas en llegar”, dijo Sebastián Beccacece.

Además, la policía mexicana no evitó la 'serenata' de pirotecnia y escándalo que se registró en el hotel de la Tri hasta la madrugada. Y en el estadio Azteca, hinchas de Ecuador fueron agredidos antes, durante y después del partido. También se reportaron agresiones a periodistas con vasos durante la transmisión.

La Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF) presentó una queja formal ante la FIFA por lo ocurrido, pero hasta el momento no hay respuesta.

Un Mundial de gran escala

El Mundial 2026 también se convirtió en un tema de debate por su dimensión: traslados de miles de kilómetros, estadios transformados en espacios de entretenimiento, entradas con precios casi impagables, y pausas de hidratación que dividieron opiniones entre defensores y detractores. A eso se sumó un espectáculo constante en cada partido y, en la final, un show de medio tiempo.

La FIFA llevó el torneo a Estados Unidos y aceptó las reglas del espectáculo en ese contexto. Cada encuentro se vivió con un ritmo similar al de jornadas de la NBA, el béisbol o el fútbol americano. Canadá y México también se incorporaron a la propuesta.

En México, la fiesta se adaptó a su estilo: en lugar de 'cheerleaders' se usaron mariachis; en vez de presentar a un cantante de música pop, se contrató a Maná; y en lugar de Coldplay, se escucharon Juan Gabriel y Luis Miguel. El ambiente del estadio Azteca fue, probablemente, el más impactante del Mundial.

Las pausas de hidratación convirtieron los partidos en eventos de cuatro períodos, con tiempo para comprar perros calientes, canguil y cerveza. A la vez, esos intervalos abrieron espacio publicitario que antes no existía. Según The Hollywood Reporter, los ingresos publicitarios por las pausas para la cadena Fox superarían los USD 500 millones, aprovechando los 624 minutos de tiempo libre que generaron los 'hydration breaks'.

El adiós de Messi y otras estrellas

La despedida más simbólica fue la de Lionel Messi con la selección argentina. Con 39 años, jugó como si tuviera 20. Marcó ocho goles y protagonizó partidos decisivos, como la semifinal ante Inglaterra. Aunque no anotó en la final ante España, su valor como leyenda no cambia.

Fue el último baile de Messi con la 'albiceleste'. Continuará jugando fútbol con la camiseta del Inter Miami, pero no volverá a vestir, al menos de forma oficial, el uniforme de su selección nacional. En su carrera con Argentina, registró 125 goles en 207 partidos.

Tras la derrota ante España, Messi recibió su medalla de plata y se colocó frente a los hinchas que llegaron al estadio de Nueva Jersey, que corearon su nombre y le agradecieron por su trayectoria. Él lo miró con lágrimas en los ojos.

El cierre también alcanzó a otras figuras: Cristiano Ronaldo, Luka Modric, Neymar y Enner Valencia, entre otros, ya no jugarán con sus países después del Mundial.

Trump se robó el show

Donald Trump entregó el trofeo a Rodri y después se quedó en el festejo de la selección española, pese a que Gianni Infantino intentó quitarlo. Trump llegó al estadio en su helicóptero Marine One para presenciar el partido entre España y Argentina y, durante las celebraciones, incluso realizó una versión rápida de su característico baile frente a los jugadores españoles.

El encuentro también tuvo un componente diplomático. Trump sostuvo intercambios breves con dirigentes de los países coanfitriones del torneo. Habló con el primer ministro canadiense, Mark Carney, y reclamó compensaciones por los incendios forestales que enviaron humo hacia el noreste de Estados Unidos.

Durante el partido se ubicó cerca de Carney y de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum. Además, afirmó que habló con el primer ministro de España, Pedro Sánchez, e insistió en que “no había tensiones”, aunque recientemente había arremetido contra Madrid por no ayudar en la guerra con Irán y por no aportar más al gasto de la OTAN.

El show de medio tiempo en la final

El medio tiempo de la final del Mundial España vs Argentina se convirtió en otro de los grandes elementos del evento. La FIFA convirtió, por primera vez, el descanso de una final de un Mundial en una gran fiesta con estilo de Super Bowl, reuniendo a figuras como Shakira, Madonna, BTS y Justin Bieber.

La novedad obligó a ampliar el descanso de la final más allá de los 15 minutos habituales del fútbol. En total, pasaron 27 minutos entre el final del primer tiempo y la reanudación de la segunda etapa.

El momento más destacado fue la interpretación de 'Dai Dai' a cargo de Shakira y Burna Boy, acompañados por los ganadores del Dai Dai Challenge y por el grupo ugandés Ghetto Kids. También participaron Madonna, con una aparición en un auto que manejaban Ronaldinho y Ronaldo Nazário, y BTS. Justin Bieber interpretó 'Everyyhing Hallejujah' con su guitarra.

En un costado apareció el director de orquesta venezolano Gustavo Dudamel, junto a la Filarmónica de Nueva York y la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela. Además, participaron personajes de 'Sesame Street'.

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